¿Cómo hacer leche de almendras en 3 pasos? Ahorra tiempo y dinero aprendiendo a hacerla. Almendras + agua. Activa, licúa y cuela. Habrá un antes y un después en tu vida cuando acabes de leer este artículo.


Consigue

1 taza de almendras

3 tazas de agua


 

1. Activa

fiomigliore - activar almendras

Significa hidratar. En un bowl coloca 1 taza de almendras con 2 tazas de agua. Lo ideal 4 horas o 1 noche. Cumplido el tiempo derrama el agua y enjuaga las almendras. ¿Se ven hermosas? No le cuentes a nadie y prueba una. ¿Sabe distinta verdad?

Si no tuviste tiempo de activarlas nada más lávalas y salta al siguiente paso.

 

2. Licua

fiomigliore - licuadora leche almendras

En una licuadora (batidora para España), vierte las almendras activadas con 3 tazas de agua y licua mega archi super recontra bien hasta triturar lo máximo posible, pero sin quemar tu licuadora. Rrrrrruuuuummmmmmm rruuuummmmmm: ¡Wooow! ¡Leche!

Si quieres una consistencia más espesa (cremosa), en vez de 3 tazas de agua, licua sólo con 2 tazas.

3. Cuela

fiomigliore - colar leche

Con un colador de agujeros finos (colador de tela campeón del mundo) o el papel filtro del café, cuela.

Felicidades! Ahora ya sabes hacer leche de almendras. Coloca en una botella con un chorrito de limón para conservar mejor, y guárdala en la heladera (nevera) hasta por 2 a 3 días. Tips para saborizar: vainilla, cacao, canela, frutas. Endulza con miel de caña, stevia, azúcar cruda u orgánica ¡o mismo con las frutas! Recuerda agregar una pizca de sal para realzar el sabor dulce.

En otro artículo veremos qué hacer con la pulpa sobrante. Mientras guárdala en el congelador.

Puedes usarla igual que la leche de vaquita, es más nutritiva para nuestro cuerpo humano y a mi gusto más rica. Ahora ya vas a poder cortar el cafecito, hacer un cappuccino o poderosa chocolatada bien licuada con mucha espumita; batidos, sopas, cremas… con un alimento altamente beneficioso para tu salud. ¡Salud!


Te sugiero el libro “El Estudio de China” – Dr. Collin T. Campbell. Examina la relación entre el consumo de productos de origen animal (incluidos lácteos) y una serie de enfermedades crónicas.