Problemas para ir al baño?. Con ganas de sabores ricos y nuevos?. Quieres ahorrar dinero comiendo saludable?. Al parecer esta receta fácil y económica de cómo hacer fermentos vegetales, llegó en el momento indicado. Que vivan los probióticos!. No en vano el chukrut, kimchi, y otros alimentos fermentados están en auge… parece que estamos necesitamos un pequeño empujón 🙂 . 


Además de ser aliados para evacuar cañerías porque ayudan a regenerar la flora intestinal*, los alimentos fermentados también aportan muchos nutrientes, , y son una buenísima manera de agregar un sabor umami** a la vida, y comer algo rico, saludable y económico.

Más allá de los poderes nutritivos, el nombre probiótico, PRO-VIDA, lo dice todo. Quién quiere una cucharada de vida?. Así como con todo, la posibilidad de crear la tienes en tus manos. Manos a la obra?

Qué necesitas?

1 repollo mediano

2 tazas de verduras crudas cortadas

sal

condimentos

+ 1 frasco de vidrio de 3 lts.

Qué verduras? las que te sobren en tu heladera, zanahoria, nabo, zucchini, remolacha, morrón, cebolla, ajo… agarra todo lo que tengas!. Te sobran algunas frutas? manzana, pera, maracujá, piña, uvas…? al centro y adentro!.

Qué condimentos? yo adoro usar semillas de cilantro, de mostaza, pimienta negra, de cayena, ajo… cebollita de verdeo, cilantro… las hierbas que te inspiren. Comienza por algo simple.


Cómo hacer?

1. Corta el repollo

En diferentes tamaños (juliana, pica, láminas). El repollo es la base para que se produzca la fermentación. Me queda bien cuando el repollo es mín. el 50% del total de las verduras. Vierte el repollo en un recipiente con 1/2 cucharada de sal y comienza a masajearlo con tus manos y con todo tu corazón durante 3 a 5 min. Hasta que suelte el “jugo” y quede blando.

El proceso de masajear el repollo es una terapia muy interesante. Al comienzo puedes sentir rabia por tener que pasar por ese proceso, luego vas enamorándote, soltando emociones y recargándote de una energía que si estás abierto, la vas a sentir.

Mmm Fio está un poco loca? Será? Mejor lo pruebo 🙂 .

2. Agrega el resto

fiomigliore - vegetales varios

Poco a poco, ve agregando las verduras más duras, masajea; las más blandas, las hierbas y condimentosa piacere, masajeando para que se fusionen y se reconozcan en un abrazo. Al fermentar, todo tendrá un sabor único, más intenso, avinagrado genial. Así que comienza de a poco. Menos es más.

Ojo: Ese juguito delicioso que va quedando al fondo, es vital. Cuídalo como si fuera oro para el paso 3.

Tip ayudín: si eres nuevo en la materia y te sientes desorientado, prueba así: 1 repollo, 1/2 zanahoria, 1 locote (morrón), 3 hojas de verdeo en rodajas (opc.), 1 cda. semillas de cilantro y otra de pimienta negra. Nada más.

3. A caRgar!

fiomigliore - como hacer fermentos vegetales

Cuando está todo listo y tengas una cara de felicidad después del proceso terapéutico, es hora de colocar todo al frasco de vidrio. Aplastando bien bien hasta que el juguito quede en la superficie. Con un trapito de cocina y un elástico asegúrate de que literalmente no entre una mosca.

Déjalo fermentar lejos de la luz directa y a temperatura ambiente. En 24 hs. controla el sabor y si subieron los vegetales, empújalos hacia abajo hasta que el juguito vuelva a subir. En 24 horas mas, si estás content@ con el resultado pásalo a la heladera. Si quieres más fuerte, déjalo más tiempo. Ya está listo para ser devorado y puedes conservarlo en la heladera por varios meses.


Cómo comer?

Como quieras, cuando quieras 🙂 . Condimento de una ensalada, sobre algún cracker, sobre una sopa, un lindo picoteo de paso por la cocina… Que vuele tu imaginación!. Le da un toque de sabor a todo y se convierte en una trituradora para tu sistema digestivo.


Poco a poco te irás soltando más y creando sabores alucinantes. Libera tu chef interior y deja que la energía milenaria de los fermentos vegetales llegue a tu vida para quedarse. Me encantaría saber qué tal te salen cuando los hagas!. Comparte el post con quienes sientas que puedan beneficiarse 🙂 . Que disfrutes!.

Comparte tu creación con tus seres queridos. Enseña a hacerlo. Pasa la antorcha del bienestar y la salud.

Dar es recibir.


 

*Nuestra flora intestinal en correcto funcionamiento, es fisiológicamente fermentativa. Al ingerir carnes y alimentos que se pudren dentro nuestro, se convierte en putrefactiva, dañando al ecosistema precioso que nos ayuda a absorber los nutrientes que comemos; mantenernos sanos y fuertes.

**Umami es el 5to. sabor, significa delicioso en japonés. Es el responsable de volvernos locos cuando lo comemos en alguna comida. Se encuentra en los alimentos fermentados, algas, hongos. Y ojo, en la industria alimentaria de los villanos, el glutamato monosódico, usado como “realzador de sabor” (derivado de un alga) también es umami. Fíjate en los envasados que compras, y entenderás por qué estás adict a ellos. Mbuaaaahhh.

Linkografía
Beneficios fermentados
Libro recomendado: Intestinos Saludables, Néstor Palmetti
Libro sobre fermentación en inglés: The Art of Fermentation